
De Japón tenía que venir, no nos cabía ninguna duda sobre ello. El Castoven se trata de microondas como cualquier otro, pero con una enorme particularidad: cuenta con una pantalla en su puerta para poder ver vídeos de la famosa web Youtube. Su creación es obra de dos investigadores de la universidad Keio, quienes han pensado que no vale la pena aburrirse mientras esperamos a que se prepare algo en el microondas.
Si bien por regla general es común aprovechar el tiempo para hacer otras cosas mientras el microondas trabaja, estos japoneses quieren que en vez de seguir cocinando (o lo que sea) nos relajemos un poco viendo vídeos.
La pantalla del microondas es LCD de 10.4 pulgadas y está acompañada por una pareja de speakers para que podamos escuchar perfectamente los vídeos. Se conecta a un sistema Mac, aunque todo apunta a que también será compatible con tecnología Windows.
Pero lo que más nos sorprende del microondas es cómo funciona. El vídeo que veremos en la pantalla estará condicionado al tiempo que necesite la máquina para calentar la comida. Si queremos calentar un vaso de leche durante 3 minutos, el programa buscará un vídeo de Youtube de ésta duración y lo mostrará para acompañarnos mientras se calienta la bebida. Para conseguir esto el Castoven usa un programa de Adobe creado a través de la API de Youtube.
Fuente: http://www.gizmos.es
Imayin, agencia especializada en estrategias de comunicación y proyección de marcas . “El pasado nos sirve para intentar no volver a caer dos veces en el mismo error y prever el futuro para desarrollar herramientas con utilidad a medio y largo plazo”, asegura Jorge Marañón presidente de Imayin, Historiador de formación y promotor de ideas vocacional. Uniendo lo uno y lo otro, en 2001 fundó una firma que, en tiempos de crisis, ha optado por reinventarse para seguir creciendo.
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Hace tres años Salvador Martí y José María Choclán eran propietarios en Alicante de una modesta cadena de tiendas de informática. Hoy dirigen F7 Corporation, la empresa que ha desarrollado el algoritmo encriptado para el reconocimiento facial de las personas que accedan a uno de los símbolos de Nueva York, el Empire State.
Face Recognation es tan poco invasivo como sencillo. Así lo explica José María Choclán: “A través de una cámara, el software comprueba que la persona que intenta acceder al edificio es la misma que está autorizado para ello. Esto lo hacemos sin grabar rostros, tomando un algoritmo numérico que se corresponde con el patrón facial del usuario. O sea, una especie de mapa topográfico del rostro”.
Lo que la cámara envía al ordenador de control de acceso es una serie de 250 elementos que se corresponden, en cada caso, con los puntos biométricos de los rostros: distancia entre los ojos, dimensiones de la nariz…. “Si alguien robara la serie, no tendría posibilidad alguna de recrear la cara de la persona a la que corresponde”.
“El sistema tiene una fiabilidad del 99,9%”, advierte Choclán. Sin embargo, no siempre fue así. Cuando Martí y Choclán intuyeron las posibilidades comerciales de los software de reconocimiento facial, la fiabilidad de productos existentes en el mercado eran muy limitadas.
“Les afectaba mucho la incidencia de la luz, la persona tenía que mirar de frente a la cámara… Muchas empresas intentaron vender el producto antes de validarlo y eso provocó muchos recelos. Nosotros”, añade Choclán, “decidimos empezar a trabajar con los ingenieros de la Universidad Politécnica de Alicante para así dar el salto tecnológico que necesitábamos”. Leer el resto de este Artículo »
IBM, Cisco, HP, el MIT y universidades de medio mundo planean otros modelos de urbe – La edificación de Songdo, en Corea del Sur, y de Masdar City, en Abu Dabi, ejemplos inmediatos – Todas se piensan verticales y sostenibles.Si el cine, desde Metrópolis a Blade Runner, fue el primero en imaginar el futuro, los arquitectos, ingenieros e investigadores se han encargado de añadir pragmatismo al asunto. Nadie lo duda, la tecnología estará en el centro de las ciudades del mañana. Pero habrá que esperar 30, 50 o más años para pilotar coches voladores, habitar edificios flotantes o ver a androides deambular por la calle.Los últimos proyectos para diseñar la urbe del siglo XXII, a cargo de IBM, Cisco y el MIT, tienen más de realismo que de ciencia ficción. La mayoría apunta a dos grandes objetivos: conseguir ciudades ecoeficientes en consumo de agua, electricidad y otros recursos, y dotar de inteligencia a todo lo que nos rodea (edificios, coches, objetos…).
IBM ya prueba en una docena de lugares, desde Nueva York a Hangzhou (China), estas ideas. En Malta, la compañía diseña una red inteligente de abastecimiento de agua y electricidad. Instalarán 250.000 lectores integrados con programas de análisis en tiempo real para detectar y prevenir fugas de agua y energía. Estará listo en 2012 y convertirá al país en el primero con un sistema capaz de ahorrar y administrar recursos de forma automatizada.
“La clave está en unir la infraestructura física a la tecnológica para obtener información en tiempo real y actuar sobre ella, anticiparse”, explica Elisa Martín Garijo, directora de innovación de IBM España y una de las responsables de la iniciativa de Malta. La empresa está aplicando el mismo concepto para prevenir crímenes en Nueva York y reducir el tráfico en Estocolmo. Es el inicio de la urbe del futuro.
Fuente: Ciberpaís
La innovación. Ese término en boca de todos. La panacea de las empresas en crisis, dicen los gurús. La medicina de la competitividad. España tiene algunas de las escuelas de negocios mejor consideradas del mundo. Sin embargo, al tiempo, la innovación es la asignatura pendiente de su economía. Los centros aseguran llevar años haciendo todo lo posible por potenciarla. Pero ha sido en el último año cuando han puesto toda la carne en el asador: asignaturas, programas para financiar proyectos y hasta centros a nivel europeo. La cuestión es: ¿se puede enseñar a ser creativo?.
España ocupa el lugar 19 de 29 en el ranking de innovación que elabora la Unión Europea. Dentro de la clasificación, hay cuatro grupos: están los líderes, los innovadores fuertes y luego los moderados y los incipientes. España es la antepenúltima de los moderados, por debajo de Chipre, Eslovenia o la República Checa.
Dicen que el secreto de Starbucks está en que ofrece 87.000 formas posibles para tomarse un café. Pero en un país de pincho de tortilla y café con leche no puede mantenerse una cadena de 76 establecimientos sólo a base de combinaciones cafeteras. El grupo Vips, ahora propietario del ciento por ciento de la cadena en España, lo sabe. Por eso trabaja en otros frentes. Acaba de reformar uno de sus locales más emblemático en España y ha incluido azulejos catalanes y cuero de Toledo en la decoración. Ha añadido a su carta desayunos con tostadas y promete ser cada día más verde. Todo con tal de mantener la clientela para un producto un poco caro si se compara con la competencia.